Corresponsal en Marte…Episodio 1

Foto cortesía de Cristopher Rogel Blanquet

-Corresponsal en Marte, díganos ¿cómo se vive el día a día en la soledad?

-La soledad es sumamente diferente a lo que vivimos aquí diario

-Explíquenos

-Nosotros no estamos solos, a pesar de la distancia, nosotros estamos acompañados de miles de millones de estrellas y con la certeza de que en al menos en una de ellas hay más vida.

-Continuamos sin entender.

-Ustedes, hablo de ustedes en la tierra; así como me hicieron llegar a Marte probablemente en alguna otra estrella hayan decidido enviar a alguien a colonizar una nueva estrella

-Pero es que usted ¿está loco?

-A mí no me molesta que me llamen loco, ni tampoco me halaga que me digan cuerdo. Simplemente yo no estoy solo.

-Pero lo estás, has caminado durante más de 1 año completo en la superficie marciana; o acaso te has encontrado con alguien?

-sí

-¿con quién?

– con todos quienes pusieron sus esperanzas en mi cuando me enviaron para acá

-nuevamente no le entiendo

-es muy fácil. Los sentimientos no conocen la distancia y no ha pasado una sola noche en que no los sienta aquí conmigo.

-su lógica no tiene ningún sentido, corresponsal en Marte.

– por supuesto que la tiene, yo tengo el derecho a ser feliz como lo tienen todos los demás, yo siento sus alegrías y tristezas a diario, siento que están aquí conmigo y estoy seguro que más de una persona siente mi aparente soledad consigo.

-cada idea que nos transmite tiene menos sentido que la anterior

-tiene menos sentido para las mentes cerradas como la suya

-más bien la suya ha perdido el sentido. Se ha vuelto un verdadero marciano

-llámeme marciano, total la antena ya la tengo; pero seré uno que busco la felicidad y la encontró.

-¿tuvo algún accidente?

-ninguno, ¿por qué?

-acaba de mencionar que ya tiene una antena.

-así es, tengo la antena con la cual nos estamos comunicando usted y yo en este momento.

-ahora resulta que aparte de loco, comediante

-¿qué sería de la vida sin la risa?

-es la primera vez en esta conversación en la que coincido con usted.

-continúe así

-¿Cómo?

-sí, continúe de esa manera y comprenderá todo lo que le he venido diciendo, abra su mente, disfrute del sol, disfrute de su locura.

-¿Está aceptando que perdió la cordura?

-¿usted hubiese aceptado en sus cabales venir a Marte solo y por un tiempo indefinido?

-JAMAS.

-¿entonces piensa que estaba loco desde que acepte la misión?

-no quiero decir eso

-¿entonces, puede un loco llegar a un trato con un cuerdo?

-¿me está proponiendo un trato?

-yo lo que le estoy proponiendo es que piense en mí, que no se enoje, que no se ofenda y que simplemente esté, yo estoy en Marte, usted en la Tierra y ninguno de los dos estamos solos. Usted me tiene a mí y yo a usted.

-Tiene razón querido amigo, acepto su trato.

-es un hecho entonces.

-así es, hasta la próxima querido corresponsal en marte; yo con usted y usted conmigo.

Basado en charlas de Radio La Colifata.

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